VIVERE E SENTIRE.

VIVERE E SENTIRE.
Vivo sin vivir en mi.

People.

miércoles, 11 de julio de 2018

Aleatorio 2.0.

Y esto sangra y no deja de brotar.
Que sí, que me lo he habré ganado, por obtusa, cabezona y romántica. Y qué, si de eso se trata esto de vivir. Y tú has parado aquí, en mí, sin desearlo ¿o sí? De cualquier modo, vas a pagar todo el dolor que me han hecho todos los que no me han querido, por ende, te vas a unir a la lista. Lo sé. Soy más perfecta de lo que ves, tanto que doy asco.
Quizás tú no seas quien tape la herida pero al menos la cubres. Joder y qué bien se siente cuando tengo tus manos encima.
Quizás me parta la cabeza por conseguir dominar tu atención, pero qué le voy hacer cariño, estoy rota de amor.
Quizás en el momento en el que te des cuenta de todo esto que siento, ya no estés cerca. Y es que continuo sangrando, pero yo sola también sé tapar la herida con un dedo.

Días y días.

Hay días que me desmorono y no veo el retorno.
Hay días que me miro al espejo y ni me reconozco.
Hay días que reniego de mí y no quiero ni verme.
Hay días que no te pienso. Miento.
Hay días que me gusto y sé que puedo con todo. Miento.
Hay días que te cruzas en mis sueños y tus mentiras parecen realidades.
Hay días que quiero prender fuego a mi piel y eliminar el contacto de tus dedos, borrar todas las canciones que me recuerdan a ti, no pensarte jamás.
Hay días en los que me imagino contigo y vivimos en una absurda utopía, sí esa de la que me alimenté, sí esa que tú creaste.
Hay días que joder, ya ni siento nada, y no te recuerdo por el día, pero cae la noche y...
Hay días y días, en los cuales la distracción es mayor pero finalmente apareces en el final de mis pensamientos, oculto y tentador. Para lastimarme, quizás no a propósito, pero la mella está hecha, cariño.
Hay días como estos, y habrá otros días en los que ya no te piense, en los que serás experiencia y no dolor. En los que ya estés más que superado.


 Habrá mejores días que estos, estoy convencida.

miércoles, 30 de mayo de 2018

La noche estrellada.

Ojalá me matarán tus ganas y no las mías de estar contigo.

Insalvables.

Que difícil es esto de estar rotita por dentro, y no hallar calma para paliar los destrozos.
Y aunque venga no la recibes, acostumbrada al daño, no hay cariño ni atención que cure o sane. O sí, no me apetece saberlo.
Y si la recibes siempre con recelo, porque ¿quién va a querer arreglar el desorden que han dejado otros?, ¿quién querría enredarse en mi pelo sabiendo mis debilidades? Sabiendo que a la mínima la herida sangra, y le puede salpicar todo esto que en los malos momentos, no identificará como suyo. O sí, pero tampoco me apetece saberlo.

Y así seguimos, rotitos por dentro, aplicando la inseguridad como tirita. Que ironía. Que insalvables.

lunes, 23 de abril de 2018

Jodido.

Sabes que estás jodido cuando lo único que te abriga son los recuerdos, que a su vez ahorcan más que paliar el dolor.
Cuando el tiempo pasa más lento de lo normal, y pesa como esa mochila de piedras que ha ido aumentado con los errores cometidos, y todos ellos se agolpan a la espalda sin saber cuando uno va a estar dispuesto a desprenderse de ella. Porque ese cúmulo, es lo único que queda, un salvavidas que no salva de nada.
Las sonrisas se vuelven impuestas por el orgullo. La herida sigue ahí y brota porque alguien juró con los dedos cruzados. ¿Cómo quieres que no esté jodido si aún me dueles?





Ocupa.

Llevo ya unos días de ocupa en tu silencio, y te tengo que decir que nunca había tenido más hambre de ti.
Este lugar está cargado de frío y de recuerdos, que solo producen risa, amor y para que mentir, dolor.
Lo único que me acompaña es el eco de mis pensamientos que lejos de ayudarme, me replica que te dé una segunda oportunidad. Que engaño ¿no? Yo diciéndote que es el eco quien me lo dice y en realidad es el corazón envuelto en lava quien lo grita. Más engañoso es permitirme darte una segunda oportunidad sin tener en cuenta que aún ni me lo has pedido.
Pero te voy a decir que de momento seguiré viviendo un par de días en tu silencio, con la esperanza de que un día de estos, antes de que me marche, vengas a encenderme con tus ojos y a iluminar lo que queda de mí con tus labios.
Pero también te advierto que los sentimiento como el tiempo pasan, y si lo sentimientos pasan ya no habrá más tiempo.

Desnudo tumbado de espaldas, Alberto Giacometti.

sábado, 24 de febrero de 2018

Aquí me tienes.

Aquí me tienes;
Jugando con la idea de que en algún momento vas a desaparecer sin previo aviso, y entonces perdería este absurdo juego que nos hemos montado.
Trepando en las posibilidades de que lo nuestro algún día pueda funcionar sin tener que hacer malabares para mantener tu interés. 
Aguantando el equilibrio en esta inestabilidad que sujeta tus acciones.
Rompiendo con el miedo de que quizás esto se acabe, y sé que no será por mi parte.
Buscando exilio en los buenos recuerdos cuando siento que te estás alejando.
Autoconvenciéndome de que de ti no dependo, y claro que no lo hago, pero a tu lado el tiempo es fuego que abrasa mi piel sin saciarme. Y soy adicta al fuego.

(Detail) "L´AMORE, LA MORTE E IL SOGNO", Roberto Ferri.