VIVERE E SENTIRE.

VIVERE E SENTIRE.
Vivo sin vivir en mi.

People.

martes, 7 de noviembre de 2017

Jamás lo aceptaste.

Y jamás lo aceptaste.
Nunca me creíste cuando te dije que sí era fumadora, claro, jamás viste un cigarro en mi boca ni nada parecido. Lo que no entendiste es que mi adicción era tus suspiros en tus malos momentos, tu jadeos en el sexo duro y en el suave también, las carcajadas a las cinco de la mañana, el aire que inyectabas cuando me dabas un beso en el pelo, tu simple respiración o el aire/oxígeno que nos separaba.

Y te fuiste y ando perdida, porque ya no veo atardeceres, no encuentro mi hogar, la soledad se ha agolpado contra mi y, claro que te quiero joder, por eso te necesito. Y si te lo preguntas, continúo siendo fumadora, el problema es que soy adicta a ti, y ya no estás.

La dama de Shallot, de John William Waterhouse

miércoles, 25 de octubre de 2017

Sí lo sé.

Y qué cabrón es. Ha pasado y me ha dejado con la sonrisa colgada, respirando como una loca los restos de colonia que ha dejado en el aire. Tambaleo mientras veo como su figura desaparece. Cierro los puños buscando fuerza, sin darme cuenta que su presencia me tiene repleta de ella. Aún así, hago el vago intento de dejar de mirarle, detener la tortura de ver como se aleja ante mí. Como me guataría desprenderme de estas ganas de ir corriendo y comerle el cuello, morderle la boca y arrancarle la ropa a zarpazos.





Pero no, aquí estoy inmóvil, casi jadeando por lo botes que pega mi corazón. Imaginándome de qué manera podría acercarme a él y terminar este jodido miércoles de buena manera. Desnudos. No sé. Mirándonos a los ojos. No sé. Con él. Sí, eso sí lo sé.


jueves, 19 de octubre de 2017

Beso tu ausencia.


Sentados en el banco de todos los días, por la tarde, como siempre, te digo que lo que más me gusta es este atardecer, mirándote a los ojos.
Desnudos, en mi casa, por fin hemos encontrado un día para vernos ahí. Te susurro que mi hogar esta en esta cama, tumbada en tu pecho, aferrada tu calor.
Aquel día en el que todo se fue a la mierda, bueno no, tú me mandaste a la mierda. Me reí y te dije entre sollozos que no te quiería, con un nudo en la garganta y con el corazón a mil. Porque siempre he sido y continúo siendo pésima para mentir.
Te chillé que no te necesitaba, sin dejar de agarrarte las manos, sin poder detener el contacto de tu piel con la mía.
Y sola, recuerdo lo que te dije: "A lo que más temo es a la soledad". Y ahora beso tu ausencia.


(Imagen de la película "Expiación" (Mi película favorita))
                                                        

martes, 17 de octubre de 2017

Qué...

Y ¿qué hago si me tienes atada de pies a manos? Si me has enredado con tu sonrisa, tras colisionar con tu ojos. Que hago si sabes como manejar la situación y haces que rece, siendo atea. Si imploro a lo inexistente el calor de tus brazos. Dime qué hago, qué hago con estas ganas de ti que me tienen perdida en mi habitación. Qué me dices de lo imperfecto que sería, estar contigo y no rozar la perfección de tus labios.
Y así me tienes atada por los pies, con la cuerda de tu picardía y las bridas de tu fuego. Con las manos atadas con el hilo de la esperanza para poder consumir todo esto que realmente no sería nada si tú no estuvieras. Pero dime, ¿qué hago?


martes, 10 de octubre de 2017

Algo rápido.

Buenas tardes, noches o días.  Realmente no se quienes sois los que me leéis o si simplemente no hay nadie, pero hace poco me planteé la idea de hacer una novela y quizás publicarla en este blog o crearme otro a parte. Me gustaría que me dejarais vuestra opinión en el siguiente formulario. Un saludo!



jueves, 24 de agosto de 2017

Que no quiero.

No quiero saber nada más de ti. Me niego. No me haces falta. E incluso podría decir que tus ojos ya no me abrasan cuando me miras de refilón, que mi cuerpo no se revuelve cuando me rozas al pasar, ni si quiera te busco cuando sé donde estás.
No quiero emborracharme de ilusión por tus palabras. No quiero falsas expectativas, jugando a soñar con besos en el cuello, miradas furtivas y caricias a escondidas.
Así que no quiero, no quiero, no quiero...
Pero... Pero, ¿a quién quiero engañar? Si no dejo de pensarte; tu boca pegada a mi oído, intentando envenenarme con tus palabras, aprovechando los descuidos me posas tu sonrisa al cuello, me vas hablando y me recorres la cintura con tus dedos y,  tu cuerpo y el mío irradian un mismo calor.
Y a pesar de todo esto,  quizás te diga que no quiero cuando me esté muriendo por dentro de ganas. Quizás no me gire cuando te vea caminando solo. O te diré que ni me gustas, que no eres para tanto. Pero sí, me quiero mentir y no quiero caer. 
Porque  tú sabes que quiero y yo sé que no debo. 
L'eta' dell'oro, by Roberto Ferri. 

martes, 1 de agosto de 2017

No me tienes.

No me tienes. Porque jamás seré de nadie. Pero a la vez me tienes y te quiero matar a mordiscos por el cuello, a besos en los labios, a caricias escondidas y a sexo en el suelo. Como también quiero una de tus manos en mi pelo y otra en la parte baja de la espalda. Además de poder escuchar te muy lento a oscuras. Pero no me tienes o ¿sí?
Me tienes muy loca, eso está claro.  Me alteras, me invades, me empujas, a veces me absorbes y muchas otras, me calmas. Sé que no me tienes porque soy tan mía que jamás lo entenderías.
Así que no me tienes como objeto, me tienes jodida y con ganas de ti.