VIVERE E SENTIRE.

VIVERE E SENTIRE.
Vivo sin vivir en mi.

People.

viernes, 8 de diciembre de 2017

¿Tentamos a la suerte?

Y por qué no nos arriesgamos y tentamos a la suerte. Que la vida es más fea si no te tengo durmiendo en mi almohada. Que es más fácil vivir con tus manías y enfados, que saber que mi cama está vacía. Que sí, joder, vamos a perdernos por ahí, para luego encontrarnos sonriendo en la oscuridad.
Porque es lo mismo no ver una puesta de sol en la playa, que no dormir en tu pecho, y haz me caso.
Prefiero mis malas mañanas con tus apretones de culo, tus caricias en mis enfados, tus besos en mis llantos, que no ver el arte junto a ti.
Que te prefiero con todo, todo tú, pero conmigo y no sin mí, mucho tú siendo siempre tú, tú y más tú. Porque yo si me arriesgo por ti, y que le jodan bien a suerte. Y con suerte me hagas lo mismo tú a mí.

                                     (Detalle) El nacimiento de Venus, Sandro Botticelli. 


sábado, 2 de diciembre de 2017

Prólogo

¿El capricho y la necesidad son conceptos parecidos? ¿Valemos la importancia que le damos a las cosas que nos importan? ¿Necesitamos lo que para nosotros vale algo? ¿Vale necesitar? o ¿Necesito valer?

Quizás resulte extraño pero son preguntas que rondan por mi cabeza desde la primera vez que le vi. No sé situarme en el día en el que vi sin echarme a temblar, a pesar de que en ese momento para mí era una persona más. Porque no reparé en él cuando estaba en mis narices. Pero joder, cuando le vi bien, cuando le tuve lo suficientemente cerca para saber que no iba a ser una historia sin más, cuando empecé a desesperarme porque quizás lo nuestro no tenía mayor trasfondo, cuando me sentí sola a su lado, en esos momentos es cuando más temblé, sí, y lloré también. 

Pero de eso quiero hablar más adelante. Me gustaría comenzar por el principio. El primer día que él me vio y yo a él no, como había dicho antes, no reparé en él. A día de hoy hubiera preferido no haber reparado en su existencia, ni que él me hubiera visto salir por aquella puerta. Si no hubiéramos reparado el uno en el otro, ahora no estaría intentando algo de verdad, reparar me a mi misma. 

martes, 7 de noviembre de 2017

Jamás lo aceptaste.

Y jamás lo aceptaste.
Nunca me creíste cuando te dije que sí era fumadora, claro, jamás viste un cigarro en mi boca ni nada parecido. Lo que no entendiste es que mi adicción era tus suspiros en tus malos momentos, tu jadeos en el sexo duro y en el suave también, las carcajadas a las cinco de la mañana, el aire que inyectabas cuando me dabas un beso en el pelo, tu simple respiración o el aire/oxígeno que nos separaba.

Y te fuiste y ando perdida, porque ya no veo atardeceres, no encuentro mi hogar, la soledad se ha agolpado contra mi y, claro que te quiero joder, por eso te necesito. Y si te lo preguntas, continúo siendo fumadora, el problema es que soy adicta a ti, y ya no estás.

La dama de Shallot, de John William Waterhouse

miércoles, 25 de octubre de 2017

Sí lo sé.

Y qué cabrón es. Ha pasado y me ha dejado con la sonrisa colgada, respirando como una loca los restos de colonia que ha dejado en el aire. Tambaleo mientras veo como su figura desaparece. Cierro los puños buscando fuerza, sin darme cuenta que su presencia me tiene repleta de ella. Aún así, hago el vago intento de dejar de mirarle, detener la tortura de ver como se aleja ante mí. Como me guataría desprenderme de estas ganas de ir corriendo y comerle el cuello, morderle la boca y arrancarle la ropa a zarpazos.





Pero no, aquí estoy inmóvil, casi jadeando por lo botes que pega mi corazón. Imaginándome de qué manera podría acercarme a él y terminar este jodido miércoles de buena manera. Desnudos. No sé. Mirándonos a los ojos. No sé. Con él. Sí, eso sí lo sé.


jueves, 19 de octubre de 2017

Beso tu ausencia.


Sentados en el banco de todos los días, por la tarde, como siempre, te digo que lo que más me gusta es este atardecer, mirándote a los ojos.
Desnudos, en mi casa, por fin hemos encontrado un día para vernos ahí. Te susurro que mi hogar esta en esta cama, tumbada en tu pecho, aferrada tu calor.
Aquel día en el que todo se fue a la mierda, bueno no, tú me mandaste a la mierda. Me reí y te dije entre sollozos que no te quiería, con un nudo en la garganta y con el corazón a mil. Porque siempre he sido y continúo siendo pésima para mentir.
Te chillé que no te necesitaba, sin dejar de agarrarte las manos, sin poder detener el contacto de tu piel con la mía.
Y sola, recuerdo lo que te dije: "A lo que más temo es a la soledad". Y ahora beso tu ausencia.


(Imagen de la película "Expiación" (Mi película favorita))
                                                        

martes, 17 de octubre de 2017

Qué...

Y ¿qué hago si me tienes atada de pies a manos? Si me has enredado con tu sonrisa, tras colisionar con tu ojos. Que hago si sabes como manejar la situación y haces que rece, siendo atea. Si imploro a lo inexistente el calor de tus brazos. Dime qué hago, qué hago con estas ganas de ti que me tienen perdida en mi habitación. Qué me dices de lo imperfecto que sería, estar contigo y no rozar la perfección de tus labios.
Y así me tienes atada por los pies, con la cuerda de tu picardía y las bridas de tu fuego. Con las manos atadas con el hilo de la esperanza para poder consumir todo esto que realmente no sería nada si tú no estuvieras. Pero dime, ¿qué hago?


martes, 10 de octubre de 2017

Algo rápido.

Buenas tardes, noches o días.  Realmente no se quienes sois los que me leéis o si simplemente no hay nadie, pero hace poco me planteé la idea de hacer una novela y quizás publicarla en este blog o crearme otro a parte. Me gustaría que me dejarais vuestra opinión en el siguiente formulario. Un saludo!