VIVERE E SENTIRE.

VIVERE E SENTIRE.
Vivo sin vivir en mi.

People.

jueves, 24 de agosto de 2017

Que no quiero.

No quiero saber nada más de ti. Me niego. No me haces falta. E incluso podría decir que tus ojos ya no me abrasan cuando me miras de refilón, que mi cuerpo no se revuelve cuando me rozas al pasar, ni si quiera te busco cuando sé donde estás.
No quiero emborracharme de ilusión por tus palabras. No quiero falsas expectativas, jugando a soñar con besos en el cuello, miradas furtivas y caricias a escondidas.
Así que no quiero, no quiero, no quiero...
Pero... Pero, ¿a quién quiero engañar? Si no dejo de pensarte; tu boca pegada a mi oído, intentando envenenarme con tus palabras, aprovechando los descuidos me posas tu sonrisa al cuello, me vas hablando y me recorres la cintura con tus dedos y,  tu cuerpo y el mío irradian un mismo calor.
Y a pesar de todo esto,  quizás te diga que no quiero cuando me esté muriendo por dentro de ganas. Quizás no me gire cuando te vea caminando solo. O te diré que ni me gustas, que no eres para tanto. Pero sí, me quiero mentir y no quiero caer. 
Porque  tú sabes que quiero y yo sé que no debo. 
L'eta' dell'oro, by Roberto Ferri. 

martes, 1 de agosto de 2017

No me tienes.

No me tienes. Porque jamás seré de nadie. Pero a la vez me tienes y te quiero matar a mordiscos por el cuello, a besos en los labios, a caricias escondidas y a sexo en el suelo. Como también quiero una de tus manos en mi pelo y otra en la parte baja de la espalda. Además de poder escuchar te muy lento a oscuras. Pero no me tienes o ¿sí?
Me tienes muy loca, eso está claro.  Me alteras, me invades, me empujas, a veces me absorbes y muchas otras, me calmas. Sé que no me tienes porque soy tan mía que jamás lo entenderías.
Así que no me tienes como objeto, me tienes jodida y con ganas de ti. 

jueves, 25 de mayo de 2017

POR FIN

Por fin. Por fin he roto con mis miedos, no con todos, pero sí con los más recurrentes. He roto la soga repleta de flores de plástico que acariciaba mi cuello. He roto con las bridas de papel. Con las pesadillas durante los insomnios. He dejado fuera el llanto, aunque aún  no me invade la alegría. Me he desecho de bola que arrastra mi cadena. He encontrado mi lugar, aunque está muy lejos del mundo, en Júpiter, quizás. He visto ternura en los ojos de la gente, pero no me la he creído. Me he desecho de él, de sus recuerdos, palabras y sentimientos.

A pesar de todo, me siento sola. Pero no vacía. No lo extraño a él, sino a mí.¿Dónde estaré? ¿Cómo me encuentro? No sé si me fui con todo aquello de lo que me deshice, rompí o acabé. Lo único que tengo claro es que por fin soy libre, por fin deshago a mi antojo.


                             Almendro en flor, Vincent Van Gogh.

lunes, 24 de abril de 2017

Estrellada.

Y ahí me encuentro. En ese momento que todos (o casi todos) evitamos y deseamos que no llegue.
En ese momento donde la soledad se vuelve contra ti con fuerza, como una oleada de odio que te empuja sin cesar, inaguantable y terrible.
En ese momento en el que el vaso no está medio vacío, sino que está roto.
El instante donde cualquier palabra se convierte en la mano en un precipicio. Pero esa palabra, esa mirada, compañía, ese algo no llega. Y tú has gritado con tu mirada lo necesitada que estás, que lo único que quieres es alguien que muestre un mínimo de tiempo para ti.
Pero no llega nada, ahí me encuentro en la nada.
Callada, ausente, falsamente sonriente, desesperanzada, sosegada, para algunos fría e incluso difícil. Y lo único que esperaba es un "algo". Quizás luego digan que no me entienda pero todos (o casi todos) han sentido lo mismo.

Van Gogh- La noche estrellada sobre el Ródano
"Este hermoso cuadro muestra una pequeñísima parte de lo que he escrito. Ya que las personas de la obra están mutuamente acompañadas"

sábado, 10 de diciembre de 2016

Des-ilusión-

Me siento como loca. Una explosión me agita al precipicio de la ilusión. No, me equivoco. Es la desilusión a donde caigo sin ninguna amortiguación. O creo que ahí es donde terminaré.
Mientras tanto estoy disfrutando del viaje que recorro hasta encontrarme con tus ojos. Oh dios mío, quiero que me mires y no lo haces. Creo que en algún momento caeré sin remedio.
Me agito aún más alocada divagando sobre lo que será cuando me mires y repares en mi. No pretendo impresionarte con lo que sé que no tengo. Pero sí quiero que me mires, que me mires mucho. Que te fijes en mis labios, y te permito que te pierdas alguna de mis palabras porque pienses en ellos.
No se, creo que también quiero que me roces. Rózame con los dedos en el brazo y equivócate pensando que eso no me ha provocado un escalofrío. Y vuélvelo a intentar, por favor. Fija un camino con tus dedos en mi brazo y en el instante que lo hagas vuelve a mirarme, esta vez hazlo de verdad. Hazlo para volver a equivocarte pensando que eso no me ha dejado sin aliento.

La espera se hace eterna y no me miras. Y todo se va apagando, no hay luces en navidad, el trafico en Madrid ha desaparecido, los monumento se han caído. Y ya no siento nada, no deseo nada. Ya no hay nada. Y como antes había pensado el camino de la ilusión ha sido efímero. Tan corto que la caída ha sido más dura más larga. En la llana desilusión.



sábado, 8 de octubre de 2016

La casa está fría.

Abre la puerta. La casa está vacía, todos se han ido, él se ha ido. Ya no hay luz en la estancia, ni en ninguna habitación. El sol se escondió porque él se marchó y la luna le acompaña para no echarle de menos. Lo único que quedan son las estrellas que muestran a todas las personas que él marcó y que jamás le olvidarán o por lo menos le recordarán.
Pero el no está y la casa es más larga y más fría. Las habitaciones tienen muebles invisibles y ya no se puede dormir. Porque el sentido de la casa, de la vida, del sol, de la luna se ha marchado.
Porque él se fue, porque colgó su boina en el perchero, dejó la garrota a un lado y la carretilla aparcada. Porque el mundo ya no tiene luz, no tiene alegría, no tiene sentido...
Su presencia tímida se esfumó y su ausencia se ha convertido en la mayor presencia.

Porque mi corazón, mi casa, está vacío y frío. Y no le encuentro, ¿a dónde se marchó?, ¿por qué lo tuvo que hacer?, ¿a dónde fue? No lo se. Pero si estuviera quiero que él sepa que por muy fría que me haya dejado su ausencia, su recuerdo me alienta en todo y a todo. Que le extraño. Que algún día iremos juntos ha habitar una nueva casa.

martes, 2 de agosto de 2016

SEAMOS FELICES.

                                                   : el lugar donde me pierdo.

Dejemos de preguntarnos por qué lo hacemos mal y busquemos la valía de lo que hacemos bien.
Reconozcamos nuestros errores sin aferrarnos al desastre.
Rebusquemos en los malos momentos solo para saber en que verdaderamente no queremos equivocarnos y lo que no deberíamos repetir. Porque los malos actos siempre tienen buenas conclusiones o buenas lecciones.
Dejemos de perder la paciencia por lo que no llega, y encontremos tiempo de más para alcanzar con éxito lo que deseamos.
No seamos débiles contra los imposibles, las personas o los miedos.
Jamás temamos a lo que nos gusta o amamos porque realmente eso nos da la vida y un poquito más de oxígeno.
Intentemos buscar nuestro potencial y explotemos nos pero, siempre con cariño.
Seamos nosotros, exploremos hasta en las esquinas del océanos y busquemos personas o momentos que hagan disolver nuestros malos pensamientos.
Y sobre todo SEAMOS FELICES, por favor.